Tiempo estimado: 15 minutos
La profesión de detective privado combina la astucia analítica, la paciencia del observador y el rigor técnico y jurídico.
En este módulo comprenderás qué puede y qué NO puede investigar un detective según el marco legal español y qué es el interés legítimo.
El detective privado es el único profesional reconocido por la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC art. 265 y 380) para obtener pruebas con valor testifical-pericial.
Las empresas y mutuas contratan detectives para combatir el fraude laboral, espionaje industrial y competencia desleal.
Aprender a buscar información invisible, verificar identidades y desentrañar redes complejas de fraude.
Nadie puede contratar una investigación por curiosidad. Debe existir una relación contractual, familiar o jurídica demostrable (ej. un empresario con su empleado, o un cónyuge en proceso de custodia).
Solo los detectives con TIP expedida por la Dirección General de la Policía pueden realizar investigaciones de hechos privados. El intrusismo está castigado con multas de hasta 600.000€.
Si durante una investigación el detective descubre indicios de un delito público perseguible de oficio (homicidio, narcotráfico), debe avisar de inmediato a la Policía o Guardia Civil.
Prohibido grabar o fotografiar el interior de domicilios privados, habitaciones de hotel o baños. La vigilancia solo es legal en espacios públicos y de libre acceso.
Prohibido intervenir teléfonos, hackear emails o espiar chats de WhatsApp ajenos (delito del art. 197 del Código Penal).
Los medios de investigación deben ser proporcionales a la gravedad del hecho investigado.
En este módulo has adquirido las siguientes competencias clave:
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